Carretera Austral también se disfruta en pleno junio

Por: Sofía Villalobos
Instagram:@sofi_villalobos

En Chiloé nos embarcarnos a las 3 de la madrugada hacia Chaitén para comenzar nuestro recorrido por la Carretera Austral durante 15 días en pleno mes de junio…

Llegamos por la mañana a Chaitén y nos percatamos que no había locomoción ese día, ni tampoco tours, debido a que en temporada baja los itinerarios se suspenden, a no ser que el grupo sea de 5 personas, y en este caso éramos solo 2 jajajaja. Por lo que decidimos hacer dedo, casi no pasaban autos por la carretera, realmente ningún auto, así que caminamos horas apreciando los paisajes maravillosos, entre ellos el ventisquero Yelcho.

Luego de mucho andar nos recogió un conductor que amablemente nos llevó hasta la localidad de La Junta, en donde hospedamos en una cabaña para partir a las 5 am del día siguiente a Puyuhuapi, con la intención de poder ir a ver el Ventisquero Colgante del Parque Nacional Queulat, cosa que no pudimos hacer por mal tiempo, ya que llovía muchísimo, y por la nubosidad no se apreciaba el Ventisquero. Así que tomamos un bus ese mismo día hacia Puerto Cisnes, lugar que también pudimos conocer caminando.

Por sobre todo nos llamó la atención la forma de los árboles y el puente colgante que está cerca de la plaza de la municipalidad, sin embargo el atractivo turístico principal es el avistamiento de los delfines y que no pudo ser posible de apreciar tampoco, ya que estaba cerrado el puerto por mal clima. Al día siguiente tomamos un bus hacia Coyhaique que pasó por el hostal en donde nos quedamos y nos llevó hacia el terminal.

En la ciudad tomamos un Uber para ir a la Reserva Nacional, nos demoramos 10 minutos aproximadamente, a diferencia de ir caminando, ya que toma una hora hasta la entrada de la Reserva. Para recorrerla completa se debe considerar unas 6 horas más o menos. Entre sus atractivos figuran la laguna Verde, que cuenta con un bosque sumergido bajo el agua, la laguna Venus, Los Sapos y Los Mallines.

En la Reserva se encuentra el bosque caducifolio de lenga, coigüe común, ñirre, ciruelillo, chilco, calafate y michay, además de plantaciones exógenas de diversas clases de pino. También es posible observar fauna como pumas, cóndores, chucaos, tordos, cachañas, cernícalos, carpinteros negros, zorros colorados, visones y coipos, entre otros. La verdad es muy lindo de visitar por su diversidad y la vista privilegiada que ofrece de la ciudad de Coyhaique desde su mirador.

Al día siguiente salimos con rumbo a las Capillas de Mármol en Puerto Río Tranquilo, tomamos el bus, una vez allí hicimos el clásico recorrido en bote. El paseo duró horas aproximadamente, tiempo suficiente para visitar las Capillas y Catedral de Puerto Río Tranquilo y Puerto Sánchez, sin duda una navegación inolvidable.

Para mí fue un sueño conocerlas, ya que es uno de los lugares más hermosos que he visto en mi vida, es realmente maravilloso ver como se han formado esos surcos y puntas sólo por acción del agua y minerales propios de la zona a través de miles de años, y el hecho de que podamos beber sin miedo alguno el agua del río, que por cierto es la más rica que he probado en Chile.

Continuamos al día siguiente con destino a Cochrane, localidad de la zona sur que cuenta con muchos servicios. Allí visitamos el cartel gigante con el nombre del lugar que está en la cima de un cerro, desde cualquier lugar que te ubiques en la ciudad puedes verlo, también visitamos una cervecería artesanal, donde coincidimos con dos jóvenes que hicieron el mismo tour de las capillas con nosotros, y que por casualidad hospedamos en el mismo hostal jajaja, así que coordinamos hacer el final del viaje juntos. Además allí mismo tuve la oportunidad de beber calafate sour, lo recomiendo, es muy rico y no se iguala a otro sabor.

Al día siguiente partimos hacia Caleta Tortel, me llamó mucho la atención que en la caleta no hay alumbrado, considerando que oscurece a las 5 de la tarde en invierno, la gente suele usar linternas ya que es un pueblo en donde no hay calles, sino sólo puentes colgantes y de madera que recorren toda la localidad.

Es realmente llamativo y bello de apreciar, ya que no lo ves en otro lado. De todo nuestro recorrido Caleta Tortel me pareció la localidad más fría, pero pudimos apreciar unas vistas hermosas, las imponentes montañas que estaban muy cerca y todas nevadas, algunas orillas o charcos congelados, los puentes por los que se debía circular lo hacen un atractivo turístico imperdible en la Carretera Austral, me pareció muy hermoso y lo mejor es que es único, no existe en ningún otro lado.

Desde Tortel seguimos camino hacia Villa O´Higgins, localidad que se encuentra al fin de la Carretera Austral, para llegar hasta ella necesitas unas 7 horas de viaje. En el trayecto nos detuvimos en Puerto Bravo para embarcarnos y pudimos apreciar el hermoso efecto de espejo que se da en esa localidad, permitiendo tomar fotos muy lindas, además en este trayecto ocurrió otro de los momentos más inolvidables del viaje, ya que tuvimos el privilegia de apreciar 5 Huemules que se encontraban cerca de la calle, supimos que ellos bajan a comer después de nevar, fue realmente emocionante poder verlos y apreciar lo hermoso que son y que tristemente están en peligro de extinción.

Quedando sólo 4 días para tomar el vuelo de regreso, nos dirigimos nuevamente a Cochrane para posteriormente partir con los amigos que conocimos en el tour de las Capillas de Mármol hacia Chile Chico en patota. Una parada recomendada es Puerto Guadal, que queda en el Lago General Carrera camino hacia Chile Chico, un paraíso.

En la Ciudad del Sol, como se la conoce en la zona, recorrimos a pie los atractivos de la localidad, el Mirador de los Vientos, la Reserva Jeinimeni, entre otros. Cabe destacar que esta ciudad tiene todos los climas y permite cultivar variedad de alimentos, ahí nos hablaron de las famosas Cerezas de Chile Chico, que no pudimos probar porque no era el tiempo de cosecha, así que nos quedamos con las ganas.

El penúltimo día nos embarcamos en la barcaza que une Chile Chico con Puerto Ibañez y que nos permitió navegar por el Lago General Carrera o Chelenko, como le dice la gente local, luego desde Puerto Ibáñez tomamos un bus hacia Coyhaique, y así al día siguiente partir de regreso a Santiago desde el aeropuerto de Balmaceda.

Los invito a sin miedo a recorrer la hermosa Carretera Austral acompañados o incluso solos, porque el disfrute y encanto es seguro gracias a sus paisajes naturales únicos y propios de nuestra Patagonia Chilena, además se encontrarán con personas locales que hacen acogedor el viaje para el turista, lo que nos recuerda que si hay gente amable aún.

 
FUENTE: Sofía Villarroel | Publicado el 21/08/2019
 

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